El sitio Web surgió de los viajes de la periodista Masha Hamilton a Afganistán en 2004 y 2008, donde buscó relatos de mujeres que no se hubieran contado. De vuelta en EE. UU. estableció talleres de escritura en línea para algunas de las mujeres que había conocido en sus viajes, desde la mesa de su cocina en Brooklyn. Más tarde reclutó a otras escritoras estadounidenses para que trabajaran como mentoras.
"Tabasom, cuyo apellido no se publica para proteger su identidad, escribe sus poemas en secreto, luego camina cuatro horas a través de territorio controlado por talibanes para tener acceso a una conexión a Internet", escribe Elizabeth Hoover. Sólo el hermano de Tabasom sabe que escribe; podría ser golpeada o asesinada si otras personas se enteraran.
El AWWP pudo finalmente abrir la Choza para Escribir para Mujeres en Kabul, un pequeño edificio de apartamentos con computadoras e Internet, donde las escritoras "que alguna vez sólo se conocían entre sí por sus nombres en la pantalla se pueden reunir en persona para tomar té, leer libros y compartir su trabajo", escribe Hoover.
