(RSF/IFEX) – RSF manifiesta su indignación por el asesinato de Gerardo Israel García Pimentel, periodista del diario «La Opinión de Michoacán», asesinado a disparos el 8 de diciembre de 2007 en Uruapan (Estado de Michoacán, Oeste). Cuando unos desconocidos le perseguían por la calle, el periodista se refugió en el hotel donde residía, y después […]
(RSF/IFEX) – RSF manifiesta su indignación por el asesinato de Gerardo Israel García Pimentel, periodista del diario «La Opinión de Michoacán», asesinado a disparos el 8 de diciembre de 2007 en Uruapan (Estado de Michoacán, Oeste). Cuando unos desconocidos le perseguían por la calle, el periodista se refugió en el hotel donde residía, y después apareció muerto en el aparcamiento. Un hermano y un primo del periodista se dan por desaparecidos.
«Se desconocen los motivos de este terrible asesinato, pero el acoso sufrido por Gerardo Israel García Pimentel antes de que le mataran lleva a pesar que era el objetivo. El Estado de Michoacán es uno de los más afectados por la violencia contra la prensa, entre otras cosas porque en él hay poderosos carteles de droga. Enviamos nuestro pésame a la familia del periodista y pedimos a las autoridades que se tomen el caso muy en serio, e indaguen la pista profesional», ha declarado RSF.
Los servicios de seguridad del hotel en que residía encontraron a primeras horas de la tarde el cuerpo de García Pimentel acribillado por los impactos de una veintena de balas, procedentes de un fusil de asalto y un revólver. Cuando le seguían al menos dos desconocidos, intentó esconderse en el establecimiento. Al día siguiente del asesinato, la prensa local se hizo eco de la desaparición de dos miembros de su familia, un hermano y un primo.
Los directores de «La Opinión de Michoacán» han dicho a RSF que «Gerardo Israel García Pimentel cubría básicamente la información agropecuaria, y a veces se ocupaba también de cuestiones emergentes, aunque de forma ocasional». Cubría «la información política y social, y de forma esporádica la policial, pero no era el único; se turnaban tres o cuatro personas». Los colegas del periodista han declarado que ignoran cual puede ser el motivo del asesinato: «Era una persona tranquila; no sabíamos que tuviera problemas», ha dicho uno de ellos.