(IPYS/IFEX) – El 23 de febrero de 2008, el diario «El Comercio» de Lima denunció un intento fallido de incriminar a uno de sus periodistas en el delito de extorsión. La maniobra la realizó Luis Dávila Melgarejo, acusado y preso por narcotráfico, contra Miguel Ramírez de la unidad de investigación del diario. En dos notas […]
(IPYS/IFEX) – El 23 de febrero de 2008, el diario «El Comercio» de Lima denunció un intento fallido de incriminar a uno de sus periodistas en el delito de extorsión. La maniobra la realizó Luis Dávila Melgarejo, acusado y preso por narcotráfico, contra Miguel Ramírez de la unidad de investigación del diario.
En dos notas periodísticas publicadas el 22 y 23 de febrero, Ramírez narró que tramitó un permiso oficial ante el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) para entrevistar a Dávila Melgarejo, implicado en la red del narcotraficante Fernando Cevallos, (a) «Lunarejo». El preso aceptó dar su testimonio en la cárcel de Yanamilla, ubicada en la región Ayacucho, al sur del país. La conversación con el periodista se había iniciado, en presencia de un fotógrafo y dos guardias de seguridad del INPE, cuando apareció en escena el fiscal de turno Óscar Núñez Mora, para investigar una supuesta extorsión de Ramírez al narcotraficante, a raíz de una denuncia interpuesta minutos antes por la esposa de Dávila Melgarejo.
El fiscal pudo comprobar que no hubo extorsión alguna, en mérito a los testimonios directos del personal del INPE. Sin embargo, la actuación misma del agente del Ministerio Público ha causado sospecha, por lo que el IPYS pedirá una investigación de los hechos.
El mismo 22 de febrero, la central telefónica de «El Comercio» recibió dos llamadas que amenazaron de muerte a Ramírez, según informó el diario.