(PERIODISTAS/IFEX) – El 13 de noviembre de 2003 la Sala I de la Cámara de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires resolvió reducir las penas a quienes fueron condenados como asesinos de José Luis Cabezas, reportero gráfico de la revista «Noticias». Con esta decisión, y de acuerdo a la legislación que computa doble […]
(PERIODISTAS/IFEX) – El 13 de noviembre de 2003 la Sala I de la Cámara de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires resolvió reducir las penas a quienes fueron condenados como asesinos de José Luis Cabezas, reportero gráfico de la revista «Noticias». Con esta decisión, y de acuerdo a la legislación que computa doble los años pasados en prisión sin un fallo firme, algunos de los encarcelados podrían quedar libres a fines de 2004.
El juicio por el crimen de Cabezas concluyó en febrero de 2000. Los abogados defensores apelaron las condenas impuestas ante la Cámara de Casación, instancia que se encarga de revisar si los juicios han cumplido con los requisitos formales y de procedimiento.
Todos los participantes de la operación del asesinato de Cabezas habían sido condenados a prisión perpetua salvo quien apareció como organizador de la banda, el policía bonaerense Gustavo Prellezo, condenado a reclusión por tiempo indeterminado, la pena más alta que existe.
Luego de demorar casi cuatro años su decisión, la Sala I de la Cámara redujo las penas de los condenados, salvo la de Prellezo. Entre los cuatro individuos considerados parte de la banda delictiva llamada «Los Horneros», uno de ellos, Miguel Retana, ya falleció. Gustavo González y Horacio Braga vieron reducir su pena a 20 años, en tanto que la de José Luis Auge bajó a 18. A los policías Sergio Camaratta y Aníbal Luna les fue reducida a 25 y 24 años respectivamente. Y Gregorio Ríos, guardia del fallecido empresario Alfredo Yabrán, vio bajar su pena de prisión perpetua a 27 años.
De acuerdo al cómputo de tiempo que permite la legislación argentina, que contabiliza doble el tiempo de prisión sin condena firme, todos tendrían «cumplidos» diez años de encierro. Como el bueno comportamiento en prisión habilita la libertad condicional con el cumplimiento de los dos tercios de la pena, la reclusión terminaría en plazos que van de los 12 a los 18 años. En el caso de Auge, por ejemplo, se le computan más de diez años cumplidos y podría salir libre a finales de 2004.
«No hay justicia», exclamó Norma Cabezas, la madre de José Luis. «¿Para eso se tomaron cuatro años estos jueces? No pensé que eran tan falsos.» La hermana del fotógrafo, Gladys, calificó el fallo de «lamentable», y estimó que «parece que a algunos no les quedó claro que estos sujetos asesinaron a José Luis Cabezas».
Carlos Altuve, fiscal de la causa en la instancia de Casación, y los abogados Jorge Sandro y Fernando Burlando, que representan a buena parte de los condenados, ya adelantaron que apelarán el fallo ante la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires. El fiscal porque está en desacuerdo con la reducción de las penas, y los defensores porque tienen como objetivo lograr que se decrete la nulidad del juicio que condenó a sus clientes.